Alimentación complementaria (Baby Led Weaning)

De qué se trata?

Es un método gradual de introducción de la alimentación complementaria. Podría traducirse como “destete dirigido por el bebé” o “alimentación complementaria dirigida por el bebé o a demanda”. Tras seis meses de lactancia materna exclusiva a demanda, empezamos a ofrecerle otros alimentos, siendo el pecho su principal alimento aún durante mucho tiempo.

Con el baby led weaning simplemente nos encargamos de poner alimentos sanos y variados al alcance del bebé y dejar que coma lo que quiera. Se sienta al bebé a la mesa con el resto de la familia (en su sillita o encima nuestro) y se le permite participar de la comida familiar. No es necesario preparar alimentos distintos para el bebé, con separar su parte antes de poner la sal o añadir ingredientes que aún no puede tomar es suficiente. Y el bebé aprende por imitación.

Al principio les daremos alimentos blandos a trozos grandes o machacados, y los tomarán con la mano, y poco a poco les podemos hacer trozos más pequeños cuando vayan aprendiendo a hacer “pinza” con sus dedos, y más adelante y casi sin darnos cuenta ya dominarán los cubiertos y beberán agua del vaso.

Al principio comen muy poca cantidad, experimentan nuevos sabores y texturas. Pero no hay que preocuparse, por eso se llama alimentación complementaria, su principal alimento sigue siendo la leche. Y poco a poco van comiendo más sólidos y necesitando menos leche.

Cuando comento sobre este método de alimentación todo el mundo pregunta:

¿Y no se atragantan?

¡Claro que no! E incluso son capaces de masticar… ¡sin dientes! Toman la comida con sus manos se la llevan a la boca y “mastican” con sus encías (eso no quita que haya que vigilarlos mientras comen). Y cuando se “atragantan” son capaces de volver a sacar la comida mediante la tos o pequeñas “arcadas”. Y como ya hemos dicho que aprenden por imitación es bueno enseñarles cómo hacerlo (toser).

El BLW en Argentina, a diferencia de varios países europeos, no se conoce mucho y los bebés suelen comer alimentos triturados ¡¡Pero tiene muchísimas ventajas respecto a los triturados!!

Ventajas:

Es muy divertido compartir el momento de la comida con la familia y dejar participar al bebé.
Es muy beneficioso para la psicomotricidad del bebé (aprende a hacer la pinza con los dedos, a manejar los cubiertos…)
Al comer los alimentos por separado, y no todos triturados, reconocen las características de todos los alimentos (color, forma, textura, sabor…).
Aceptan mejor las diferentes texturas y sabores, tienden a aceptar más alimentos y sus menús son muy similares a los de los adultos.
Se fomenta la autonomía de los bebés.
Pueden comer lo mismo que comen los adultos (con separar su parte antes de poner la sal o añadir ingredientes que aún no puede tomar es suficiente), y no hay que hacer varias comidas en una misma casa.
En un solo paso “aprenden” a comer. Con las papillas hay que dar dos pasos; primero que se acostumbren a nuevos sabores triturados, y luego a nuevas texturas cuando empiezan con los sólidos.

Desventajas:

La única desventaja que le puedo encontrar es que se ensucia más. ¡Pero eso se soluciona con un babero y papel de diario en el suelo!
Y provoca desconfianza, aunque es normal que a veces hagan alguna arcada e incluso que se “atraganten”, pues están aprendiendo (con las papillas también suele suceder al principio), muchas familias recelan o no se atreven a alimentar a sus hijos de esta manera. Si decidimos usar este método, es importante sentirnos seguros y tranquilos mientras el bebé come, si no le transmitiremos el nerviosismo al bebé. Si nos ponemos nerviosos, quizá aún no sea el momento de darle trozos al bebé.

Fuentes: tribumammalian.blogspot.com.ar ,www.origenbebe.comwww.babyledweaning.es, babyledweaningideas.wordpress.com